La clave para ser realmente bueno en algo

En estos días he leído una parábola, que nos enseña una gran verdad para nuestra vida:

Había una vez un hachero que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el hachero se decidió a hacer buen papel.
El primer día se presentó al capataz, quien le dio un hacha y le designó una zona. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles.
– Te felicito – dijo el capataz – sigue así.
Animado por las palabras del capataz, el hachero se decidió a mejorar su propio desempeño al día siguiente; así que esa noche se acostó bien temprano. A la mañana siguiente se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo el empeño, no consiguió cortar más que quince árboles.
– Me debo haber cansado – pensó y decidió acostarse con la puesta del sol.
Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco y el último día estuvo toda la tarde tratando de voltear su segundo árbol.
Inquieto por lo que fuera a pensar el capataz, el hachero se acercó a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se esforzaba al límite de desfallecer.
El capataz le preguntó: ¿Cuándo afilaste tu hacha la última vez?
– ¿Afilar? No tuve tiempo de afilar, estuve muy ocupado cortando árboles.

Esta parábola nos enseña claramente, que no es suficiente una vez en la vida estudiar una carrera y luego trabajar con esta formación el resto de la vida hasta jubilarnos. Ser realmente bueno en algo requiere una mejora continua.

¿Que esperanzas tenemos a los demás?

Te quiero hacer un ejemplo: Cuando vamos a la consulta de un médico o es necesario que nos tratan en un hospital, tenemos la esperanza de recibir el mejor tratamiento posible.

La carrera de medicina tiene una duración de mínimo seis años. Después un médico trabaja mínimo 30 años en esta profesión y durante estos años el sector de sanidad evoluciona mucho. Se descubren nuevas curas y tratamientos, incluso hay nuevos enfermedades.

Y para que nos puede tratar el médico de la mejor forma posible, se tiene que seguir formándose toda su vida, para conocer los últimos descubrimientos de la ciencia y poder aplicarlos en su trabajo.

¿Estamos aplicando las mismas medidas a nuestra vida?

Tenemos una esperanza a los demás, en el sector profesional, pero también en los otros sectores de la vida. Y ofrecemos lo mismo a los demás, ¿Qué esperamos de ellos? Sabemos, …

  • que formación tendríamos que hacer para actualizarnos en nuestro trabajo. ¿Ya te has inscrito?
  • aprendiendo tendencias nuevas en nuestra profesión puede mejorar nuestra relación con nuestros clientes ¿Lo hacemos?
  • que mejorar alimentación nos vendría bien, para vivir más sano. ¿Cuando empiezas?
  • que nos ayudara hacer algún deporte, para estar en mejor forma. ¿Lo hacemos?
  • como nos gustaría que se comportan nuestros niños. ¿Eres un ejemplo a seguir para ellos?
  • como nos gustaría que nuestros compañeros nos tratan. ¿Pero cómo los tratas tú?
  • que dedicando un poco de tiempo cada día a nuestros familiares, mejora la vida de todos. ¿Cuánto tiempo te has reservado para eso?
  • Si tienes pareja, que tiempo os dedicáis uno al otro haciendo cosas juntas ¿O ya cada uno va por su propio camino?
  • … y hay muchas más cosas y sectores, que podríamos mirar y mejorar

¿En qué quieres ser realmente bueno? ¿Y cómo lo vas a lograr?

Hoy te quiero animar pensar en la parábola: ¿Qué puedo hacer hoy, para que mi hacha está bien afilado?